
Así comienza el cuento de un pobre Duende que le faltaba tanto Amor en su vida que no podía aguantar la felicidad de los demás.
Y eso hacía que lo peor que habitaba en él,
se hiciera tan grande que no dejaba ver esa Luz que por orden divina llevamos todo Ser.
Porque éste Duende también tenía su propia Luz
solo que no la dejaba emerger como ella quería.
Una pena porque seguro que como toda Luz
será digna de ver,cálida y buena.
Se que éste cuento no es muy normal pero
de escribirlo a mi forma no le haría especial
y especial deseo que sea.
Porque quiero con todas mis fuerzas que esa Luz
se deje ver porque de no hacerlo se irá apagando
de tal forma que éste Duende quedará en oscuridad
hasta que Dios se apiade de él.
Y a veces, Dios es despistado!
y se le olvida que aún le queda una Luz
por sacar de esa oscuridad en la que se metió porque no supo ver el Amor
hacia él, en los demás.
Y con éste cuento que le cuento
a un jefe mas que cotilla.
cierro éste blog no se por cuanto tiempo.
¡¡Besos!!
Fantasia